¿Eres tú el que corre sobre el mundo o tú eres el mundo sobre el que corres?
Estas son esas cosas que hay que decirles a los niños que no deben hacerse, y me explico. El pasado viernes, ojeando webs, blogs y cosas por el estilo me enteré de la existencia de de esta carrera. Se celebra desde hace 32 años una de las carreras más antiguas de Madrid por el barrio de Moratalaz. El precio de inscripción era bastante llamativo (6€) y además la prueba empezaba a las 10:30 con lo que no tendría que madrugar mucho. Lo malo es que no tenía pensado correr una media y menos con un día de antelación. Además el fin de semana se planteaba bastante agitado entre cumpleaños y reuniones familiares. Pero pudo más el entusiasmo que la razón y me apunté casi sin pensarlo.
El recorrido consta de dos vueltas alrededor del barrio y casualmente pasa por delante de la casa de mis cuñados que estuvieron encantados de acompañarme en bicicleta. También me sirvieron de ropero improvisado porque no llevaba moneda para la taquilla del polideportivo.
A las 10:30 en punto se dio la salida y salimos sin aglomeraciones (en total debía haber una 700 u 800 personas) cogí un ritmo cómodo y ¡ala! a tirar millas. Tengo que contar que debido a un problema técnico con mi cronómetro debo llevar uno viejo sin correa que guardo en mi bolsillo así que no puedo estar mirando tiempos cada dos por tres. Eso a veces viene bien y a veces no. Y fue precisamente eso lo que me llevó a completar los 10 primeros kilómetros en 42:30 minutos. Demasiado rápido para lo que me había planteado pues no tenía ninguna intención de hacer marca y mi mejor tiempo en una media era de 1:35:51 horas. Mi primer encuentro con la familia en el kilómetro 6
Bajé un poco el ritmo de zancada. De no ser así lo habría pagado en los últimos kilómetros. Llevaba varios kilómetros acompañado por mis cuñados y mi sobrino que me seguían con la bicicleta hasta que una municipal un poco borde les echó de la carrera. Nos cruzamos con muchos policías que no dijeron nada pues no molestaban al ritmo de ningún corredor pero siempre hay un borde que jode la fiesta. Y ahí se acabó mi escolta particular.
Aquí es cuando decido bajar un poco el ritmo
Kilómetro 11 y todavía tengo ganas de reír
Seguí corriendo a un ritmo cómodo y aunque los últimos dos kilómetros se me hicieron un poco pesados en las piernas todavía tenía ganas de animar a otros corredores doblados. Entré en el estadio y recorrí los últimos metros. Allí me esperaban mis cuñados y mi sobrino. El tiempo todavía no me lo creo ni yo. Miro el reloj y marca.... ¡¡¡ 1:30:39 !!!. He estado a un pelo de bajar de la hora y media lo que para mí es, o mejor dicho era, casi imposible.
Llegada a meta triunfal sin quererlo
El listón sigue poniéndose cada vez más alto y cada vez cuesta más bajar los tiempos pero eso demuestra que los entrenamientos (si se puede llamar así a lo que yo hago), que salir a correr cuando el cuerpo y la cabeza te dice que no, que sufrir más de la cuenta de vez en cuando y soportar los dolores de piernas al día siguiente da sus frutos. Recordad chicos, el que siembra recoge, pero no hagáis lo que yo.
PD. Las fotos son cortesía de mis cuñados Mariví y Fernando que se chuparon el frío y el madrugón por acompañarme y darme ánimos junto a Adrián durante toda la carrera. Muchas gracias. 
El pasado domingo salí temprano de casa para correr con mi hermano Jesús la V Carrera Popular de Aluche que se celebraba por los alrededores de dicho barrio. Lo mejor de esta prueba es que la inscripción es gratuita y la organización deja tiradas a otras muchas en las que cobraban su "dinerillo". El plan era básicamente terminar corriendo al más puro estilo "slow" y disfrutar el recorrido. Mi hermano tenía un catarro de narices (nunca mejor dicho) y no sabía si me iba a acompañar hasta pocas horas antes de la prueba.
Como he dicho, salimos tranquilos entre los 800 inscritos a un ritmo suave y cómodo. En esta carrera hay una cuesta que asusta bastante en el kilómetro 5, de esas en las que si no vas fresco te rompe. Eso le pasó a mi hermano, que incluso bajo amenaza de paliza si se paraba (yo soy así) no podía respirar y caminó un rato.
Llegando a la meta pudimos ver a lo lejos a mi cuñada Paloma con los niños, Carlota y Bruno. De hecho, Carlota corría en su categoría media hora después. La bolsa del corredor es una de las mejores que me han dado, no es broma.
Como no puede ser de otra forma llegamos tarde a la salida y pillamos la carrera de niños ya empezada. Me metí con mi sobrina entre la multitud y a correr se ha dicho.
Colándonos de manera descarada
Me parto con mi sobrina
Llegando a la meta
¡Hemos terminado!
Esta es una buena manera de pasar un domingo por la mañana y espero que esta cita no se contamine por el consumismo de otras populares.
PD. Me he quedado alucinado cuando he recibido un mail de Youtube avisándome que quitan mi video de los 100km porque vulnera los derechos de propiedad intelectual del autor del tema musical que aparece en el montaje. Flipo. ¿Cómo han podido llegar a ver el video por esos mundo de Dios?. El problema es que no me conocen bien, así que ahí va el video de nuevo. Me cago en la propiedad intelectual, en el canon digital y en Ramoncín.
 Por fin puedo descansar tranquilo sabiendo que haciendo los deberes se aprueba el curso. Bueno, lo de hacer los deberes es un decir porque siempre fui de estudiar el día antes pero más o menos me sirve para ilustrar este post.
El pasado día 19 se celebró la carrera del CSIC. A las 6:00 am. estaba despierto y preparándome una tostada con un buen café gracias a que mi hijo tuvo la gran idea de despertarse a las 5:30 am.
Había llovido toda la noche y no hacía mucho calor, así que las condiciones eran buenas. Tras llegar, recoger el chip y calentar un poco me coloqué estratégicamente para no tener que adelantar a muchos paquetes de esos que se ponen en primera fila. Allí vi pasar a Carlos, un familiar y no vi a Juan, el de Lore, que me hizo señas desde detrás de la valla. Debe ser que la concentración era tal que todos mis sentidos estaban ya en la carrera, je, je.
Salí bien y los tres primeros kilómetros los hice a 3:50 min. de media. Más tarde llegaba ese tramo tan largo de la Castellana que realmente es un falso llano y que tanto duele en las piernas.
Hasta llegar a Serrano en el km. 9 no supe realmente que bajaría mi marca anterior de 42:51 min. pero pude apretar un poco los últimos metros y pasé por debajo del arco de meta en... (redoble de tambores) 41:41 minutos.
Parando el reloj "de mano" que llevaba
Más tarde pude ver pasar a unos cuantos, Elmorea, Lander y Javi.
Es un buen fin de temporada para mi, dos minutos por debajo de mi marca del año pasado. Que también tiene huevos era de 43:43. Algo pasa conmigo y los números.
Como siempre, lo mejor la llegada a casa y como una imagen vale más que mil palabras...
Recibimiento a bombo y platillo con globos y demás
PD. También tengo que decir que tuve ayuda, seguro que Juan Antonio me echó una manita en los momentos de fatiga. Esta MMP va por ti amigo y compañero. 
Juan Antonio Cebrián (1965-2007)
Hace casi un año, el 20 de octubre de 2007 fallecía por causa de un infarto a los 41 años de edad el periodista y escritor Juan Antonio Cebrián. Estaba invitado a una boda en la que le habían pedido que dirigiera unas palabras. Nunca pudo pronunciar su discurso.
Podría llenar de palabras este blog contando admirado la trayectoria profesional de este periodista pero prefiero narrar a título personal lo que significó para mí cruzarme con su voz en el universo radiofónico.
Hace al menos 20 años que empecé escuchando Turno de noche las madrugadas de insomnio que tanto se dan en mi familia y quedé enganchado como el que más a su Zona cero, al profesor Germán de Argumosa, a los relatos, al Sombrita y su piedra pirámide y en definitiva a todas las secciones de un programa que rompía la monotonía de las noches de la radio española.
Lo pasé bastante mal cuando el programa se transformó en la Rosa de los Vientos y se trasladó a las tardes del fin de semana porque no me permitía escucharlo con la asiduidad que pretendía. Pero el destino nos recompensó de nuevo a todos los Murciélagos de onda cero devolviéndonos la Rosa a su franja nocturna. De alguna manera Juan Antonio siempre perteneció a la madrugada y el programa estaba rodeado de ese halo misterioso que sólo da la noche.
Y es en este momento cuando me dirijo directamente a ti, Juan Antonio para decirte que me has enseñado mucho. Entre otras cosas y a través de tus Pasajes de la Historia me ayudaste a encontrarle el encanto a una asignatura que quizá mis profesores del colegio en muchos años de estudio no pudieron ni supieron hacerme entender. Sólo tú eras capaz de convertir en un personaje de actualidad a Juana "la loca". Algo muy bonito que hiciste con nosotros fue enseñarnos el placer de aprender. Recuerdo con cariño cuando te conocí en una feria del libro de Madrid y me firmaste un ejemplar de tu primer libro con esta dedicatoria: A Germán, gran guerrero visigodo en la defensa de su Rosa de los vientos.
Siempre viste la vida con alegría y optimismo, y eso que una enfermedad en la infancia te privó de ese sentido para siempre. Qué contrasentido, ¿verdad?. Según tengo entendido fue esa enfermedad que te tuvo encerrado mucho tiempo la que te volcó en la lectura y con la que descubriste a todos esos personajes de la historia que te cautivaron y que años más tarde nos harías descubrir a nosotros.
Pero lo que seguramente no sabes, o sí, quien sabe, es que me has acompañado multitud de noches de trabajo junto a las 4C (Bruno Cardeñosa, Carlos Canales y Jesús Callejo) dejándome asombrado con vuestros conocimientos sobre cualquier materia. De la misma forma me hacíais pasar un miedo horrible en aquellos especiales terroríficos que nos dejaban a todos metidos en la cama empapados en sudor frío. Creo que nunca podrá volver a juntarse un equipo tan profesional como el que tú reuniste.
Y relacionándote con el tema del blog también tengo que comentarte que estuviste conmigo en mis primeros 100km24h. Lástima que se perdiera la señal cada dos por tres, seguro que el sufrimiento habría sido menor.
En definitiva y echando la vista atrás tengo que decirte que has sido muy importante en mi vida y que parte de lo que soy, para bien o para mal, te lo debo a ti. Soy un "Rosaventero" convencido. Es por eso que esa mañana de octubre en la que me enteré de tu muerte no podía creérmelo. Yo acababa de correr la carrera del CSIC en 43:43 minutos y estaba flotando de alegría, así que la noticia me sentó como un jarro de agua fría. De hecho incluso hoy en día me cuesta creer que te hayas ido. A veces sigo escuchando tu voz en las madrugadas del fin de semana y me traslado en el tiempo escuchando tus pasajes.
El próximo día 19 de octubre se celebra una nueva edición de la carrera del CSIC. Te juro que voy a correr con todas mis fuerzas y esa mejor marca personal irá dedicada a ti, por todo lo dicho anteriormente, a Silvia y Alejandro y a la memoria de todo lo que nos enseñaste.
Como decías siempre "Fuerza y honor", se ha convertido en un lema también para mí y esos ideales que transmitías en tu programa han ido poco a poco calando en mi vida.
Qué solos nos has dejado "Cebri" aunque supongo que seguirás contento y feliz como una lombriz amigo y compañero.
Un abrazo, seguiremos en contacto.
El pasado domingo 28 tuvo lugar en Madrid la Carrera Perfecta (ya hablaré más tarde de su "perfección"). Con todo el encanto que tiene salir de casa cuando aún no ha amanecido me dirigí al Retiro con esa sensación rara en el estómago. Lo que supuestamente eran nervios en un principio desembocó al final en un apretón de esos que te pillan de sopetón y que no te dan casi tiempo a llegar a un baño. Por suerte era bastante pronto y las cabinas instaladas para tal uso no estaban tan "usadas".
Una vez vacío (je, je) calenté un poco, estiré otro poco y esperé a que llegara mi hermano Jesús que se encontró con una de las imperfecciones de la carrera, los guardarropas. No entiendo cómo se puede tardar tanto en pegar una pegatina con un número en una bolsa y colocarla ordenada en el suelo. Faltaban dos minutos para el comienzo de la carrera y las colas para dejar la ropa eran de escándalo.
Correteando por allí me encontré al amigo Lander que espero que haya pulverizado su marca y se alimente así ese pique que tiene con Carlos. No sé que le estáis haciendo pero se está quedando en los huesos.
Otra de las imperfecciones de esta prueba fue el tema de las zonas de tiempo. A mi nadie me avisó al recoger el dorsal que daban pulseras de tiempo y creo que le pasó a bastante gente. Así que me resigné a salir al final del todo y esquivar gente una vez se diera la salida.
Empieza la carrera y le digo a mi hermano que tire conmigo lo que pueda y cuando quiera que frene el ritmo. A los cinco segundos de salir miro hacia atrás y ya no estaba (mariquita).
Como digo empezé a zigzaguear entre la gente, subiéndome a las aceras, cesped, esquivando bolardos (seguro que más de uno se dejó la pierna en alguno) y con frenadas y acelerones me planté en el km. 2 en 8:14min. Para bajar mi marca tendría que correr bastante más.
Los frenazos y acelerones se repitieron hasta el km. 8 y veía que así sería imposible bajar de 43 minutos, pero me planté en el km. 9 y aún tenía fuerzas para apretar un poco. Este último lo hice en 4 minutos. Tiempo final... 42:51 minutos. Casi un minuto por debajo de mi anterior marca.
Teniendo en cuenta que llevo una semana con un catarro de narices, nunca mejor dicho, que me ha impedido salir a correr creo que el siguiente 10.000 que será el del CSIC se plantea interesante. Habrá que apretar mucho el ritmo para bajar de esos 42 pero es mi último intento del año de bajar marca en los 10km. así que hay que dejárselo todo.
Pedazo de cara de satisfacción
Estaba claro quién iba a ganar
PD. Tuve la posibilidad de saludar a Chema Martínez por casualidad porque me lo crucé cuando me iba a casa. Estaba subiendo a sus hijos al coche y tampoco era como lanzarme a su cuello, con un enhorabuena fue suficiente. 

El pasado día 31 de agosto más de 11.000 corredores de Madrid participamos en un evento histórico. Una carrera organizada en más de 20 países en todo el mundo corriendo a la vez y sumando kilómetros con fines benéficos.
Y es que hay que admitir que nike organiza las cosas como nadie. En mi vida había visto una señalización tan perfecta, todo estaba indicado desde la salida del metro (los billetes los regalaban con la inscripción) y cuando se hacen las cosas bien hay que decirlo.
En la línea de salida montaron una pasarela desde la que Santi Millán dirigía el evento y daba paso a los videos que se veían en una gran pantalla. Disfrutamos de un pequeño concierto de los Pinkertones y pocos minutos antes del pistoletazo presentaron a los corredores. Estaba claro que el público estallaría al ver a Chema y así fue. También estaban Reyes Estévez, Jesús España y Marta Domínguez.
En la gran pantalla aparecía la cuenta atrás y ¡pum!, todos a correr. Salí bien y con buenas sensaciones. Tenía en mente bajar mi tiempo oficial en 10k. que es de 43:43 y estaba seguro de poder hacerlo. De hecho en los entrenamientos lo he superado sin muchos problemas. Además el recorrido parecía ser bastante bueno para intentarlo... ¡Pues no!. Madrid es de todo menos llano y las subidas y bajadas tan duras acabaron doliendo.
Las tres máquinas de la escapada subiendo por atocha.
Así que me planté en el km.5 que pasaba por la Puerta del Sol en 21:00m. donde me esperaba mi madre que estaba preparada para vernos a los tres Alonso corriendo. A partir de ahí empezaba una gran cuesta abajo en todos los sentidos.
A partir del km.7 y entrando en la Casa de Campo empecé a sentir cómo me quedaba sin fuelle y mi ritmo bajaba tan rápido que veía escaparse la marca a cada kilómetro. La última cuesta, que ya la sufrí en el maratón y mi hermano aún más, terminó por quebrarme.
Total, que me quedé a 15s. de mi mejor marca oficial, en 43:58m. y con cierto sabor agridulce en el estómago.
La curva de progresión lo dice todo.
La carrera fue estupenda y la organización también. Al concierto posterior no pude quedarme porque se me hacía tarde pero tenía pinta de estar bastante bien.
Por supuesto ganó Chema con un tiempo de 29:39m. y siendo el segundo de los corredores más rápidos en todo el mundo.
En el km.3 ya se habían despegado del resto.
Es el mejor sin ninguna duda.
Mi llegada triunfal.
Más de un millón de corredores con chupamos 10km. el pasado domingo pasando una tarde muy agradable entre un montón de gente con ganas de correr. ¿Qué más se puede pedir?.

 Acabo de volver después de una semana conociendo el norte de España. Concretamente el viaje empezó en el norte de León, en un pueblo llamado Puebla de Lillo. Es uno de los pocos que se salvó de ser engullido por el pantano de Vegamián. Allí nos fuimos con los niños y sus consiguientes bártulos mi mujer, mi cuñada y cuñado con su hijo y yo. Las dos primeras noches las pasamos en una casa rural muy acogedora que se llama "los chozos" y que recupera la forma de las antiguas payozas de paja. No hace falta decir que no es un buen sitio para comenzar a hacer régimen. Buenas carnes y mejores embutidos que acompañados por un buen vino y unos postres de escándalo nos acompañaron durante tres días.
Los montes que rodean el pantano de Vegamián.
Como no podía ser de otra forma metí en la maleta mis "zapas" y algo de ropa para correr porque nunca se sabe. Así al día siguiente, 7:30 am. y con un frío del carajo salí a recorrer un poco las montañas de León. ¡Qué pasada!, no pensé que me fuera a gustar tanto. Los paisajes, el aire y el terreno son de cuento. El recorrido fue pequeño pero me sirvió para hacerme una idea de lo que sería poder entrenar un mes por allí.
Al tercer día partíamos para Gijón y mis cuñados volvían a Madrid. Nos quedaban por delante cuatro días para recorrer parte de Asturias y por supuesto seguir disfrutando de la gastronomía que nos brinda esta comunidad.
La playa de San Lorenzo de Gijón al anochecer.
Aproveché para salir a correr por el paseo marítimo una tarde y os puedo asegurar que nunca había visto a tanta gente correr. No os miento si os digo que se pueden ver a cientos de personas por las calles de Gijón a sudar un poco la camiseta, alucinante.
Completé la semana, en la que supuestamente iba a descansar con un poco de cinta en el hotel (es horrible, prefiero mil veces salir a la calle). Así que sigo sumando ciudades que recorrer y mucha comida que bajar.
Y para muestra un botón. 
Poquito a poco y como quien no quiere la cosa me he ido haciendo una videoteca bastante majilla sobre este mundo extraño del running y especialmente sobre la ultradistancia. Seguramente el hecho de que me parezca tan lejano completar alguna de estas carreras es lo que me llama la atención tanto como para investigar por la red y comprar cosas tan raras. Lo mejor de todo es que el precio del dólar ayuda bastante al consumo masivo por la red. Con los "leuros" que te ahorras los portes salen gratis.
 Al principio me llamó la atención "The runner" de David Horton que narra la historia de este profesor de educación física en la Universidad de Arkansas a través de los dos meses que dura su travesía a traves de la PCT (Pacific Crest Trail) que es básicamente cruzar los Estados Unidos desde Méjico hasta Canadá.
Lo bueno de este documental es conocer sus motivaciones, sufrimientos y pensamientos antes, durante y después de un viaje que dura nada más y nada menos que 2.700 millas (4.345km.).
 Con este envío encargué también "Dancing the Bear" una carrera de 100 millas a través de las montañas del sur de Idaho. En este caso la película sigue a varios corredores durante la prueba. Los paisajes son impresionantes y profundiza sobre la harmonía del ser humano y la naturaleza y de su esencia genética para correr.
Ya con los dientes largos y después de enterarme bien sobre cómo cambiar la zona de los DVDs americanos (es un rollo) empecé a consumir pelis como churros. Los envíos son perfectos, no tardan mucho y además van superprotegidos.
 La siguiente fue "A race for the soul" y es que ya le tenía yo ganas a la Western States 100. Para que os hagáis una idea es como el Wimbledon de las carreras de 100 millas. Allí están los mejores corredores de ultradistancia del mundo. La prueba empezó como una carrera de caballos pero uno de los participantes tuvo un accidente y su caballo se lesionó. Al tío (Gordy Ainsleigh) solo se le ocurrió terminarla corriendo y lo consiguió en menos de 24 horas. Ese fue el comienzo de todo. Al año siguiente empezaba la WS100 tal y como la conocemos. Hay que admitir que los yanquis se lo montan muy bien y todo está perfectamente organizado. Por supuesto en este caso, como en muchos otros gana Scott Jurek. Creo que termina en 16 horas y pico (160km.). Ahí es ná.
 Otra sobre la WS100 es "Running Madnes" y básicamente es el mismo documental pero grabado en el 2003, dos años después de la anterior. Por cierto, el de la derecha de la foto es Gordy y lleva veintitantos años terminando en menos de 24 horas.
 Otra de las carreras que me traen loco es la Badwater así que no pude resistirme a comprar "Running on the sun". Esto si que es una burrada. Se trata de acabar un recorrido de 135 millas (217km.) en menos de 60 horas a través de uno de los parajes más cálidos y secos del planeta. A una media de 45ºC. a lo largo de una carretera eterna. Como detalle decir que aconsejan ir por la línea blanca porque de otra forma se funden las zapatillas. Lo normal es que los primeros acaben en unas 24 horas. Aquí se puede ver sufriendo a la gente de verdad, vómitos, deshidrataciones, ampollas como camiones... Una locura.
 "Correr: ejercicios y consejos para mejorar". Este es el último que por casualidad vi en la página del Runners y pensé que no estaría mal. El video es cutre pero los ejercicios no están mal. Frank Beneyto te explica de forma práctica como estirar, ejercicios de fuerza, de técnica, etc.
Y por ahora esto es to, esto es to, esto es todo amigos.
¡Ah! Se me había olvidado esta otra.
 "Indulgence" de Anton Krupicka (se dice krupicha). Este dvd nos muestra la vida de este ultracorredor y de sus entrenamientos en Colorado, Utah, Nevada y California durante el verano de 2007. Es una especie de corredor minimalista y primitivo pero es un auténtico crack. Eso sí, no le entiendo ni la mitad de lo que dice. 
Ya estamos de vuelta de las cortísimas vacaciones. Es que le ponen a uno la miel en los labios y cuando empiezas a disfrutar, ¡toma! a currar otra vez.
Estuve disfrutando del agua del mediterráneo en la tierra de Sylvie, tomando horchata y cómo no corriendo un poquito. Tengo que decir que pude disfrutar de correr en llano, por desgracia donde vivo es todo un montón de cuestas arriba y abajo. Conseguí encontrar un camino que iba paralelo a la playa, entre juncos y muchas piedras, en total 11km (contando ida y vuelta).
Lo que se me había olvidado es lo que se suda en zonas tan húmedas. Llegaba como recién bañado en el mar.
Fueron siete días siete los que estuve y creo que conseguí desconectar por lo menos un poco de los problemas cotidianos. Además empiezo a recuperarme de mis lesiones varias así que este verano habrá que corretear un poco.
Hugo con cara de bestiajo os saluda a todos
Saludos a todos y felices vacaciones correriles. 
Hace poco más de una año que comencé a escribir este blog. No sé si lo creeréis pero la única razón fue para motivarme. La pasada edición de los 100km. en 24 horas estaba cerca y era muy importante para mí porque había fallado en las dos ediciones anteriores justamente por falta de ilusión. Así que me puse a recordar y a escribirlo todo, me gustó y hasta hoy. Al principio sólo mi madre y mis hermanos se pasaban por aquí y ahora me falta tiempo para poder contestaros a todos. Hace un año corría diez kilómetros con dificultad y ahora es lo mínimo que hago. En todo este tiempo he corrido varias carreras de 10km., una media maratón con record personal y una maratón. Todavía no me lo creo. Y para colmo vuelvo a terminar otra edición de los 100km.
Al final sólo pudimos ir dos de los hermanos por estar Óscar ausente y la verdad es que se le echó en falta porque cuando vamos los tres Alonso juntos nos complementamos unos a otros. Aún así Jesús estaba muy animado y decidido a terminarlo este año. Era su tercer intento y como suelen decir, a la tercera...
El método tradicional de "cámara en coche"
Llegamos pronto a Colmenar, no como el año pasado que casi ni nos dio tiempo a dejar las bolsas. El tiempo era perfecto, soleado pero sin mucho calor. Esta vez lo planteamos como una marcha tranquila, sin prisas, lo importante era acabar. Teniendo en cuenta que la semana anterior no pude correr por problemas en los soleos y que esa misma mañana todavía me dolían sería un milagro terminar sin sufrir mucho.
Nos encontramos en la salida con unos vecinos de mi hermano y la primera parte del camino se nos hizo más llevadero.
Y aquí tengo que darles un tirón de orejas a la organización y a Corricolari. Mira que llevan años haciéndolo y aún así no tienen previsto rutómetros para todos, el agua se acabó en el primer avituallamiento y más de la mitad de participantes tuvieron que esperar más de dos horas bajo un sol de justicia para beber algo y justo cuando menos falta hacía el agua, cuando se iban cerrando los puestos, les llegaban los camiones con las botellas. Lo pobres voluntarios aguantaron de todo, aunque no tuvieran la culpa, pero les dijeron de todo menos bonitos. Lo más normal es tener más agua y zumos cuando más calor hace y no por la noche que la gente ya no quiere ni beber. En fin, el mundo al revés.
Jesús cachotas en plan "sobrao"
Cerca de Manzanares el Real
Entre piedras, caminos y carreritas cortas llegamos de nuevo a Colmenar, km. 35. Allí estuvimos parados casi una hora y media. Entre esperar a las parientas y tomar unas cervecitas se nos pasó el rato.
La familia nos vino a ver y nos pilló por los pelos
Salimos hacia Tres Cantos con un poco de retraso, de hecho creo que en algún momento fuimos los últimos pero llevábamos muy buen ritmo y llegamos con tiempo de sobra para tomar otras cervecitas en un bar y comprar un buen bocata de tortilla que se "jaló" el brother.
Nos echaron literalmente de Tres Cantos con la excusa de que no nos iba a dar tiempo a llegar de nuevo para sellar el rutómetro así que salimos "escopetaos" con nuestros frontales hacia San Sebastián de los Reyes. La noche era perfecta y la temperatura acompañaba así que el camino se nos hizo más fácil.
Pose "guapa" del que escribe con el frontal preparado
Mi hermano y mi madre charlando a las 3:00 am.
A partir de ahí la cosa se me puso más dura. Cambié unas plantillas por otras en mis zapatillas y no fue una buena idea. Los catorce kilómetros hasta Tres Cantos se me hicieron muy largos. Pisaba mal y se resentían los músculos. El camino por el carril-bici hasta llegar a la civilización se me hizo eterno. Pero en esas circunstancias y estando tan cerca del final sólo queda apretar los dientes y poner un pie delante del otro. En esos momentos me venía a la mente el último mail que me escribió el maestro Karnazes en el que me decía "Please, never stop" y eso me daba fuerzas para seguir.
La última parada la alargamos todo lo posible y salimos renqueantes, yo con los pies doloridos y mi hermano con los huevos "escalfados". Al parecer el sudor y el roce hicieron de las suyas y se tiró medio día con el farolillo rojo encendido. Lo mejor del último tramo fue el cruce de los riachuelos que por supuesto no nos molestábamos en bordear. El agua fresca de la mañana sentaba de lujo en los pies y los adormecía durante unos minutos magníficos.
Caras en el kilómetro 40 Caras en el kilómetro 95
Al final terminamos con la cabeza bien alta, dando la última vuelta corriendo y con aires de sobraos.
Cruzando la meta no puedes evitar emocionarte.
Como siempre, el mejor final me espera en casa donde mi mujer me había preparado una corona de laurel y unos carteles para cruzar la meta, es la mejor haciendo esas cosas.
Ridículo sí, pero contento
Esta es mi tercera victoria sobre esta prueba y a no ser que algo importante suceda el año que viene será seguramente la última, ¿o no?. 
 Dentro de una semana acaba mi curso atlético de este año. Tal y como los niños terminan su curso académico me ocurre a mí con esta cosa rara del correr. Si hago memoria veo que he sido aplicado y cumplí con las tareas que me tocaban. Entrené de manera constante aún cuando llovía y hacía frío, cuando estaba cansado después de un día duro e incluso estando enfermo. Intenté no quejarme mucho de dolores y molestias, más que nada por no preocupar a los que me rodean. Hinqué los codos y me estudié todo lo que caía en mis manos, ya fueran revistas o vídeos. También es cierto que después hacía lo que me salía de las narices. Pero todo ello me sirvió para pasar los exámenes trimestrales con nota. Rebajé con mucho las marcas que pensaba hacer y me presenté a subir nota con el maratón.
Ha sido un año muy duro.
Y mi cuerpo se resiente. Nada más terminar el maratón supe que algo había pasado. Uno de mis tibiales estaba bastante resentido y como soy un cabezón y no hago caso a nadie salía correr esa misma semana. Así que ya sabéis lo que pasó... ¡crack!. Estuve casi un par de semanas con molestias incluso al andar, sin poder salir ni siquiera a trotar y a base de Traumeel.
Sentí que era el momento de cambiar de "zapas". Así que uno de estos numerosos días de lluvia me acerqué a Bikila (no quiero tener más sorpresas) y me dejé aconsejar por verdaderos expertos* que se llevaban las manos a la cabeza y poco menos que me llamaron estúpido al saber que había corrido el maratón con unas zapatillas con casi 2.000km. encima.
Consejo del experto: Para correr un maratón hay que usar unas zapas que tengan entre 200 y 300km. máximo.
*Pasaros por la página web y mirad lo que corre el personal de la tienda, es para llorar.
Al final me decidí por unas "BROOKS infiniti" para entrenar normalmente y unas "SALOMON XA Pro 3D Ultra" para empezar a trotar por el campo. Creo que fue una buena elección y aún así tuve que "tunearlas" un poco para adecuarlas a mis extraños pies.
Poco a poco me voy haciendo a ellas y empiezo a recuperar la forma perdida. Estoy aún muy lejos de lo que conseguí hace un par de meses pero no tengo prisa. Este fin de semana me presento a la CAURCA (Carrera Urbana de Carabanchel) con mi hermano Jesús y lo tomaremos como un entrenamiento más antes del examen anual, los 100KM24H de CORRICOLARI.
Creo que estoy preparado para volver a hacer nota, pero la experiencia (ya van seis) me dice que cualquier pequeño detalle te puede llevar a casa antes de lo que piensas. Ya tengo las mariposas en el estómago y ese miedo en el cuerpo que no puede faltar. A mi me gustaría correrlo por partes pero veremos cómo se encuentra el personal. Al final se trata de disfrutar ese día y no sufrir demasiado.
Una vez terminado me volveré a tomar las cosas con calma, hacer tiradas largas de esas que me gustan de vez en cuando e intentar no perder la forma en verano porque el año que viene se presenta duro.
Un abrazo a todos y espero que no tengáis que recuperar en septiembre. 
Este video es conocido por todos. Es la mejor descripción que jamás se hizo sobre el maratón.
Ahora lo sé.
Y es que este pasado fin de semana sólo puedo calificarlo de emocionante y por muchas razones. El sábado, tal y como habíamos hablado por los "interneses" quedamos por la tarde en la feria del corredor de la Casa de Campo para recoger los dorsales. Allí me encontré con varios del "club de los blogueros", algunos ya conocidos como Pedro y otros como Pepe y Elmorea a los que por fin pude poner cara y voz. Tras un rato de charla nos despedimos hasta el día siguiente, el gran día. Dicen que hay que dormir bien antes de correr un maratón, si puedes. A las 5:00am., mi hijo, que normalmente duerme como un ceporro se despertó llorando. No podía ser otro día. Así que, ya despiertos lo mejor es adelantar el desayuno. Mi cafetito y mi tostada que no me los quite nadie. Tras recoger todos los abalorios de la carrera me despedí de mi mujer y mi hijo y salí de casa hacia un futuro incierto. Encontré a Pepe en la puerta del antiguo Palacio de Correos (eres el único puntual, los demás no tenéis vergüenza) y poco a poco fueron llegando los demás para la foto de grupo, que espero que colguéis pronto. A partir de ahí, no sé qué pasó pero perdí de vista a todo el mundo menos a Pedro que se adelantó a la salida. Paracaidistas, aviones y de repente... ¡paf! pistoletazo de salida. Nervios a flor de piel, varias respiraciones hondas y ¡ala! a correr. Ya estoy en marcha. De repente me vienen a la mente muchos recuerdos y miedos que he pasado estos meses imaginando cómo sería este momento. Ya no hay vuelta atrás, estoy en carrera y lo único importante es encontrar el ritmo adecuado. Paso por el kilómetro 3 en 16:16min. Voy muy bien he intento seguir el mismo ritmo. Pero claro, no estoy acostumbrado y pronto me acelero. En el 10km. voy a 50:07min. lo que quiere decir que he bajado de 5min/km en los 7 anteriores. Aún así me encuentro muy bien y sigo al mismo ritmo. Estoy en la Gran Vía y hago una llamada a mi madre que me espera en la calle Mayor. Había quedado en pasar por allí en 1:35h. pero llevo 10min. de adelanto. No hay problema lleva en el sitio ya un buen rato. Se nota que me conoce. El paso por la Puerta del Sol es increible. La música y la gente animando... y mi madre con un plátano y un aquarius. Km. 17, ¿qué tal vas? -me dice- Genial -le contesto- y sigo corriendo. En la plaza de Oriente me cruzo con "la Santa" de Elmo, y nunca mejor dicho lo de Santa. A partir de ahí me la crucé en tres ocasiones, era omnipresente. Siempre animando y con su cámara en ristre. Qué puedo decirte Encarni, mil gracias. Paso por la media en 1:46:47h. y me siento como si acabara de empezar, estoy nuevo y hago la llamada de rigor para informar al personal. En ese momento me comunican que Chema va en cabeza. ¡Qué subidón!. Llego a Príncipe Pío, km.24 y allí me encuentro con mi hermano, que me va a acompañar hasta la meta, son 18 los que quedan y me recuerda que baje el ritmo. Entramos en la Casa de Campo y empieza a notarse el cansancio en la gente. Nadie habla, salvo mi hermano y yo, mejor dicho, sólo yo. Óscar se está quedando atrás, algo pasa. Le pregunto si va bien y me dice que no, que no se encuentra bien de forma pero como es un "tapao" no le creo y seguimos al mismo ritmo. Saliendo de la Casa de Campo nos enfrentamos a una cuesta bastante jodida, de esas que te frenan el ritmo y hacen doler las piernas, pero la gente anima que es una delicia y me crezco y tiro. De repente miro a mi lado y mi hermano no está, se ha quedado atrás. Le vuelvo a preguntar si se encuentra bien y no contesta, mala señal. Le propongo bajar el ritmo pero me dice que no, que siga, que él no quiere frenarme. A mí empiezan a dolerme las plantas de los pies, es el km.30 y de lo demás estoy perfecto, así que le digo que ataje y nos veamos más adelante y emprendo la bajada de la Avda. de Portugal como una moto en todos los sentidos. Pasado el Estadio Vicente Calderón espero al demonio de la mirada, o al del mazo, el muro o como queráis llamarle, para mandarle bien lejos. El muy cabrón se hizo de rogar, no apareció hasta el km.35, eso si, descargó sobre mi toda su furia. En ese momento sólo podía pensar en una cosa: -nada más quedan 7km-, -¿cuántas veces te has hecho tú eso sin siquiera cansarte?-, -¿cuánto tiempo puedes tardar en hacerlo?-, y mientras van pasando los minutos. Los kilómetros se hacían cada vez más lentos y mi ritmo también. De hecho creo que no puede estar bien la tabla de la clasificación porque me sentía lentísimo. Pero me había prometido no parar y plantarle cara al muro y eso iba a hacer. -Sigue corriendo- me decía a mi mismo, -un pie detrás del otro, ese es el secreto-, -sigue respirando-. A los veteranos, qué os puedo contar, ya sabéis lo que es esto. Y a los que no lo habéis intentado todavía os aseguro que el sufrimiento físico y psíquico es brutal. Supongo que hay que vivirlo para saber lo que es pero intentaré describirlo de la mejor manera posible. El ritmo se hace muy lento, no por falta de fondo, es que las piernas no responden. Uno manda la señal desde el cerebro pero es como si se perdiera en el dolor de los contínuos calambres que empiezan en los muslos y van bajando hasta los tobillos. Cada paso se convierte en inumerables pinchazos, te cambia el gesto de la cara, ya no sonríes cuando te anima la gente, crees que no podrás dar un paso más y aún así sigues adelante. Pero es que la última cuesta fue asesina. Estaba en el km.40, a punto de acabar y mi cuerpo dijo basta, se paró. Tuve que caminar durante un par de minutos para recuperar algo de aliento en mis piernas. ¡Cómo puede ser que te pares en el 40! - me decía a mi mismo- ¡Estas a punto de entrar!. Llamé a mi mujer para decirle que estaba muy mal, para que no se asustase al verme por si entraba andando escorado, que era como estaba en ese momento. Y de repente ocurrió algo mágico, ya había oído hablar de ello pero creía que era una frase hecha. Os aseguro que el público que se amontonaba a la entrada del retiro me llevó en volandas a la meta. Qué manera de animar, que entrega, ¡que cojonudos!. Gracias a ello desaparecieron los dolores y los malos rollos, saqué fuerzas no sé de donde y entré como una bala en el Retiro. ¡¡Dios que subidón!!. En mi cabeza escuchaba "running on empty" porque en el ipod no se lo que sonaba. Nada más entrar oí los gritos de ánimo de una tía mía. No sé ni cómo la vi entre tanta gente. Levanté el puño en señal de victoria y seguí corriendo. Y ahora viene lo mejor. Antes de salir de casa había quedado con mi mujer que me esperaría en la meta con mi hijo y así lo esperaba pero la realidad superó cualquier deseo. De repente empiezo a oir gritos a mi derecha y veo a mi mujer, a mi hijo, a mi cuñada con el suyo, a mi madre y a un par de amigos dando gritos con una pancarta que ponía "PAPA BARBAS CAMPEÓN, TE QUEREMOS" (lo de barbas es una larga historia). Imaginaros mi reacción. Ya se me saltaban las lágrimas un poco antes, pero aquí reventé a llorar y le metí un par de besos a mi hijo, sólo me dio tiempo a eso, no podía parar ahora, tenía que acabar con este dolor cuanto antes. La meta estaba al fondo, en línea recta, así que cerré los ojos (literal), apreté los dientes y pa´alante.  Este es el momento exacto en el que veo a mi familia y rompo a llorar
 Un segundo para dar un beso y a seguir.
En total, 3:42:36h., bajé de las cuatro horas y durante 35km. me sentí el rey del mundo. Ya soy un MARATONIANO, con mayúsculas, pero no uno más, soy diferente, como todos los que acabaron o se atrevieron a intentarlo. Es como si me hubieran hecho un tatuaje que no se irá nunca, que me marca como algo especial. Soy especial. He vencido en la batalla y he recorrido 42,195km. para contarlo.  Fernando con mi hijo, más guapo que nunca
 Parte de la tropa que me esperaba en meta
PD. Si me pusiera a daros las gracias a los que me habéis apoyado sería demasiado largo. Simplemente deciros a todos que me habéis ayudado a ser mejor persona, a superar mis retos y a disfrutar aún más de la vida. Gracias de corazón. Y a mi mujer, que fue el cerebro pensante de toda la "operación meta" que no soy nada sin ella y que es la que me da cuerda todos los días cuando creo que no puedo más. Es cursi, si, pero es la verdad. Gracias a vosotros

 La crónica vendrá más tarde. Somos los mejores. 
 Hace prácticamente un año que empecé a escribir este blog. Todo surgió como una manera de motivarme para la prueba de los 100 kilómetros en 24 horas que se celebraría un mes después. Acababa de correr la media de Madrid pasándolo realmente mal, tuve que pararme en el km. 18 porque no podía más. De hecho, creo que si no llega a ser porque algún que otro corredor me recordó que no quedaba nada para llegar es probable que hubiese cruzado la meta andando. Quizá por eso la distancia que pretendo correr el domingo me parecía imposible de alcanzar. Sólo pensar que tras acabar los 21km. tendría que volver a empezar me ponía los pelos de punta. Imposible, esa era la etiqueta que tenía el maratón en mi cabeza. Y mira tú por donde que en estos momentos acabo de arrancar esa etiqueta y he abierto las puertas a otro posible reto físico y mental. Son ya muchos kilómetros los que he recorrido este año, seguramente más de 2.000 y me siento preparado para dar el paso. Cuando miro para atrás y pienso lo que he mejorado no me lo creo. Y lo mejor es que todo ha surgido sólo. El esfuerzo y el sufrimiento, el frío y el dolor y las horas desperdigadas por los caminos más extraños que os podáis imaginar han dado su fruto. Tengo mariposas en el estómago desde el domingo. La semana pasada la cerré con 63km. contra el jodido viento y la lluvia (cagoensusmuertos, como dría Sylvie) y ahora toca descansar. Hay días que me vengo abajo y pienso que no podré soportarlo y me vendré abajo y al día siguiente me crezco y me digo a mi mismo que esto está chupao. No sé. Lo único que tengo claro es que estoy nervioso, entusiasmado, deseando que pasen las horas y llegue el momento. Pero no quiero cerrar este post con ese regusto a "no sé qué". Este domingo me convertiré en MARATONIANO, con mayusculas, y como yo otros muchos que también lo harán por primera vez. Otros veteranos también lo terminarán y lo disfrutarán como si fuera el primero. Este domingo haremos posible lo imposible. PD. No quiero terminar sin daros las gracias a todos lo que habéis pasado por aquí en algún momento y habéis perdido el tiempo en leer las tonterías que me ocurren. Mucho más si os molestásteis en dejar algún comentario, que siempre fueron de ánimo. Gracias a todos por alimentar mi ilusión y empujarme en cada paso que he dado. Seguiremos conectados.
 No puedo decir que no estoy contento porque lo estoy, más bien asombrado. Este domingo he corrido la VIII edición de la media maratón Villa de Madrid y ya van tres. Teniendo en cuenta lo mal que lo pasé el año pasado para acabar de una pieza le tenía un poco de respeto, pero los entrenamientos y salidas largas me han venido muy bien. Me he tomado esta media como un entrenamiento más para el MAPOMA y comprobar mi estado real de forma. Cuando uno entrena tiene una referencia pero no siempre es correcta. Así que con los tiempos que hacía en mis salidas tenía previsto bajar de 1:40h., bueno, tenía previsto... quiero decir que ese era mi reto para esta carrera, pero el año pasado hice un tiempo de 1:57h. lo que suponía bajar ¡casi 20 min.!. El enorme número de participantes es lo bueno y lo malo de este tipo de carreras populares. Es bueno por el ambiente y la gente animando y malo porque, como suele pasar siempre, siempre hay unos cuantos que no se enteran que lo que cuenta es el tiempo neto, da igual que se pongan en la primera linea. Así que, como siempre, el primer kilómetro te lo pasas esquivando gente y claro, pierdes tiempo y ritmo. Pero por otro lado el tiempo acompañaba, no hizo mucho calor y pronto la calle se ensanchó para poder correr a gusto. Pasé por el km. 5 en 22:37min., siguiendo el globo que marcaba el tiempo de 1:35h. que al principio iba más rápido de lo que debía (corría casi al lado de la marca de 1:30h.) En el kilómetro 10 lo clavé, 44:58min. a un ritmo de 4:30min/km. y además me sentía muy bien así que me podía permitir seguir al mismo ritmo un rato más. Como me pasa siempre, a partir del km. 16 empieza a darme el bajón y las dos rectas de Plaza de Castilla se me hacen eternas, pero como a partir de ahí todo es cuesta abajo... ¡Y una mierda! El tío que se hizo el plano de la altimetría debía de estar borracho ese día porque no se enteró de nada. Lo que debía hacer sido un "dejarse caer" hasta la meta se convirtió en un "rompe piernas y ritmos" en los últimos 3 km. Fue en ese momento cuando se me escapó el del globo. Total, acabé en un tiempo de... (redoble de tambores)... ¡¡ 1:35:51 !! (4:33 min./km), record personal y mucho mejor de lo que tenía planteado sobre todo teniendo en cuenta el final de la carrera. Lo mejor es que volví a encontrarme con " Super Pedro Wild" que por supuesto había bajado de la hora y media (¿alguien lo dudaba?). Ya es casualidad encontrarse entre casi 13.000 personas, pero ese pañuelo es inconfundible. Cuando llegué a casa mi mujer me estaba esperando con mi hijo, habían puesto una cinta con mensajes como "eres el mejor", "te queremos papi" para que la cruzara como si fuera la meta. Eso sin duda es lo mejor del día. Y nada más que hacer antes del gran día, el 27, el maratón, y esta vez espero correr algunos kilómetros con Pedro y todos los demás blogeros que se apunten. 
Ya van tres días de prueba y Karno sigue líder. Perdió la segunda etapa pero el hecho de dormir una hora y media en dos días y perderse por el desierto pudo influir. Por fin a podido dormir tres horas y ya está como nuevo. Yo alucino con esta gente, nuevo con tres horas de sueño (buf). La página web está genial. Te pueden ir mandando información al mail de manera inmediata y cuelgan videos y fotos cada día. Para muestra un botón. Aquí van dos vídeos de la segunda y tercera etapa de la prueba.   Investigando por la red he descubierto una carrera espectacular. Realmente se trata de cuatro a través de los parajes más áridos del planeta, el cruce del desierto de Atacama en Chile, del Gobi en China, del Sahara en Egipto y a través de la Antártida. Como dicen en su publicidad, los más secos, cálidos, ventosos y fríos del planeta.  Y cómo no, el amigo Karnazes es uno de los "zumbaos" que se atreven a realizar las cuatro este año. La carrera a través del desierto de Atacama ya ha empezado y acaban de terminar el primero de los seis días que dura la prueba. 250km a través de un terreno que puede llegar a ser 50 veces más árido que Dead Valley en California. Se encuentra a una altura de 1.600 metros sobre el nivel del mar y ha sido en varias ocasiones utilizado por la nasa para probar sus vehículos lunares. La web es bastante interesante y van informando de cada etapa con fotos y entrevistas. De momento el gran Dean ya ha ganado la primera etapa y lleva el maillot amarillo tal y como hacen en el tour de Francia. El secreto para hacer estas cosas es tener tiempo y dinero, pero, ¿quién es el afortunado?. 
 Gebrselassie correrá el MAPOMA. El legendario atleta etíope Haile Gebreselassie, actual plusmarquista mundial de maratón con 2h.04.26, anunció hace unos días que no competirá en los Juegos de Pekín por los altos niveles de contaminación. Pero sí correrá en la Maratón Popular de Madrid el próximo 27 de abril. El Maratón Popular de Madrid, que cumple este año su 31ª edición, acaba de obtener el galardón Silver Label (categoría de plata) por parte de la Federación Internacional de Atletismo. Su inmediata aspiración es "trabajar duro junto a los responsables del Maratón con el objetivo de que entre en la categoría de oro, a la que sólo pertenecen las pruebas de Londres, Nueva York, Chicago, Boston, París, Berlín, Pekín y la también ciudad china Xiamen" *Textos sacados de www.foroatletismo.comYa era hora de que se hiciera algo por darle a esta prueba la categoría que merece para incluirla dentro de las más grandes del mundo. Y por supuesto, todo empieza por traer a grandes estrellas del atletismo. Hay que admitir que han comenzado a lo grande. Espero que la presencia de Gebrselassie sirva de estímulo a otros tantos corredores de fama mundial para participar en el MAPOMA.  
Para los que les guste salir a correr con música,... esto es para volar.  Le he visto los ojos al demonio. Todo pasó este fin de semana. Como suelo hacer de vez en cuando, me preparé para hacer una de mis salidas largas. El día no parecía acompañar, había comenzado a llover y no tenía pinta de parar. "Bueno, mejor" - pensé para mí- "me gusta probar cosas nuevas". Eso obligó a llevar una mochila con ropa de repuesto. Nunca he corrido con mochila pero siempre hay una primera vez. Salgo de casa a las 16:30h. porque en estos tiempos que corren se hace de noche muy pronto y no quiero quedarme tirado como me ha ocurrido en otras ocasiones. Salgo tranquilo, intentando frenarme, porque me conozco, me acelero sin darme cuenta y al final me pasa factura. La lluvia no es un problema, incluso me sentaba bien. La sensación de libertad, las bandadas de pájaros pasando sobre mi cabeza y el olor a tierra mojada, incluso algún conejo que se cruza en mi camino, me convencieron de que no me había equivocado al salir. Todo marchaba según lo previsto, alcanzo el kilómetro 16 en 1:20h. "Voy demasiado rápido" - pienso para mí- Así que paro en una fuente, lleno la botella y hago una llamadita a la parienta para que no se preocupe. Me pongo en marcha de nuevo, sólo he parado 3 minutos, pero cuesta volver a ponerse en marcha. El paisaje ahora es mucho más campestre, entre árboles y riachuelos. Los pájaros no dejan de volar. No veo a nadie, hace mucho tiempo que no me cruzo con nadie. Tengo hambre, tengo mucha hambre. He pasado los 21km en 1:45h. y ya empiezo a estar un poco cansado. Paso por una tienda de "chuches" y no puedo resisitirlo, me compro un "Mars", una auténtica bomba para el estómago, pero no sabéis la velocidad a la que me lo como, parezco un pelícano. Y vuelta a la carrera. Estoy en Príncipe Pío y se muestran delante mío las puertas del infierno. El camino que se abre ante mí desde ahora es un auténtico suplicio. De momento el demonio de las carreras no se ha fijado en mí, soy un don nadie, no merezco su atención. Y todo podía haberse quedado tal y como estaba si no le hubiera dado una palmadita en el hombro para decirle: "No te tengo miedo" "¿Qué me has dicho?" "No te tengo miedo, voy a seguir" Fue en ese momento cuando el demonio me miró y yo le mantuve la mirada. Nunca lo había hecho hasta ahora. "No sabes lo que estás diciendo, párate y descansa, es lo mejor. Deja estos juegos para los mayores" "No te tengo miedo, no voy a parar" Primeros calambres, pero no me hacen imposible seguir adelante. Concéntrate, pon un pie delante del otro, uno, dos, uno, dos... "¿Eso es todo lo que sabes hacer?" Los calambres se hacen más intensos. Para los que conozcáis Madrid y la cuesta de San Vicente no os resultará raro lo que cuento. Sigue con su mirada fija en la mía, pero no le aparto la vista. "No pares, no dejes que te gane, no le demuestres miedo". El dolor muscular ya no le vale, así que muestra sus otras armas. Un coche negro, parado, con los cristales tintados. En el momento en el que paso a su lado... ¡pum! noto un tremendo golpe en el muslo derecho. Alguien ha abierto la puerta con fuerza y casi me tira al suelo. Parece como si me hubieran roto el fémur. Puedo moverme, falsa alarma. Podéis imaginaros lo que salió por mi boca, no lo voy a reproducir. "No voy a parar" Llego a mi destino, con mucho dolor en las piernas. Miro de reojo y alguien se despide de mí: "Nos veremos, esto sólo acaba de empezar". "Cuando quieras, ya sabes dónde estoy y dónde voy. Te he visto la cara y ya no te tengo miedo" En total 26,5 km en 2:15h. Hoy tengo las piernas muy doloridas pero estoy contento. He retado al demonio y le he demostrado que no le tengo miedo. Ya sé lo que puede llegar a hacer. Tengo fecha para el desafío, el 27 de abril. Nos veremos de nuevo pero en esa ocasión no creo que se ande con juegos. Habrá que demostrarlo de nuevo. 
 Tengo la sensación de que ya ha comenzado la cuenta atrás. Más que nada porque empieza a tener una especie de miedo escénico a que llegue el 27 de abril. Como ya sabéis los que pasáis por aquí de vez en cuando estoy en ese punto intermedio de toda vida de corredor en el que se siente con fuerzas para afrontar la prueba reina pero con el temor de no estar a la altura. Puede ser porque ya queda menos, pero no paro de leer y escuchar continuamente sobre los "planes de entrenamiento para terminar un maratón". Si no es en revistas es en la red, hasta mis hermanos está siguiendo algún plan para la media. Yo debo de ser un tipo raro. Me siento incapaz de seguir un entrenamiento estricto. Soy débil, lo sé. Tengo poca paciencia y además me considero una persona muy poco constante. De hecho estoy impresionado con llevar corriendo un par de años, lo normal es que lo hubiese dejado hace meses (deben de ser las endorfinas, que me tienen enganchado). De lo único que estoy seguro es de que corro por diversión. Es cierto que me ha venido muy bien para muchas cosas, perder peso, mejora cardiovascular, levantar el ánimo... Pero no creo que pueda tomármelo más en serio de lo que lo hago. Siento que perdería la magia que ahora tiene. Además, si me dan a elegir, prefiero pasar más tiempo con mi mujer y mi hijo que ya aguantan bastante mis salidas "extrañas". Por eso me ha dado por pensar que es probable que me estrelle en el MAPOMA. Es una carrera dura, no sólo por la distancia sino porque el recorrido es muy exigente. De hecho, he leído que es la carrera con mayor número de abandonos. No sabría cómo calificar mis sensaciones en mis últimas salidas. Normalmente tengo un día bueno y otro malo. Me suele pasar, no muy a menudo, que en plena carrera, cuando mejor me siento, de repente me quedo sin aliento y tengo que disminuir mucho el ritmo para poder seguir. Eso me fastidia el entrenamiento, así que al día siguiente le digo a mi cuerpo, "me jodiste ayer, así que hoy te toca a ti", y vuelvo a recorrer el mismo camino pero dándole más caña. Lo más raro de todo esto es que normalmente me funciona. Es lo que digo cuando la gente me recrimina las locuras que hago, pero es que "a mi me funciona". Ya me he apuntado a la media de Madrid que espero me sirva de entrenamiento para el maratón. Estas últimas semanas he apretado un poco más la velocidad en mis salidas. De hecho ayer acabé muy contento con mis tiempos (14km en 1:02:36, más o menos a 4:26 el km). Vamos a ver si podemos bajar de 1:40:00 en los 21km. No sé si es muy normal, pero le tengo mucho miedo al maratón, porque sé que lo voy a acabar, el problema es cómo. Espero vuestro comentarios. Ánimo y a comer kilómetros. 
 Empezamos el año y con él nuestros proyectos, deseos y sueños. Aparte de la salud y todos esos rollos que siempre se dicen, lo que más nos gusta a algunos es la caña y eso mismo es lo que vamos a darle a nuestros cuerpos durante los 365 días que nos quedan. Seguramente todos tenemos ya previsto lo que queremos conseguir este año. Yo lo tengo claro, mi meta es acabar el mapoma, si puede ser de una pieza mejor. Estoy decidido a convertirme en maratoniano y cuando se me mete algo en la cabeza... Así que ya tengo el nervio en el cuerpo (y eso que quedan más de cuatro meses). El pasado domingo volví a salir para hacer una de mis tiradas largas. El día acompañaba y pasada la primera hora me sentía mejor que al empezar. Intenté controlar el ritmo pero aún así me planté en la media (21km) en 1:42h. A partír de ahí la cosa fue un poco más dura y las piernas ya se me empezaban a agarrotar. Y es que mover un cuerpo tan grande como el mío no es tarea fácil (tengo que bajar todavía unos kilitos en estos meses) así que a las 2:15 ya estaba realmente cansado, empezaba a hacerse de noche y no sabía muy bien por donde iba, así que en cuanto vi el metro... stop. ¡Ala! a casita que ya es suficiente. Tampoco se trata de llegar al límite, eso lo dejo para el maratón. En total unos 27 kilómetros en 2:20h. No está nada mal para mí. Además, me lo paso en grande cuando salgo así. Un día tenéis que venir conmigo. Saludos. Este año la San Silvestre contó con 25.000 corredores oficiales y alrededor de 7.000 más que se quedaron sin camiseta. Yo siempre digo que el que corre en esta carrera repite siempre. Esa puede ser la razón de por qué cada año tienen que aumentar el cupo. No es una carrera para hacer tiempo (lo tengo comprobado), hay tanta gente que no se puede ir muy rápido, por eso este año decidí tomármelo con calma y disfrutar con mi familia del recorrido. Este video es una muestra de lo que supone correr el 31 de diciembre por las calles de Madrid. PD. Lo siento por Chema, no pudo ser este año y eso que peleó hasta el último momento. Otra vez será. Antes de nada, agradeceros a todos los que pasáis por aquí desde hace casi un año y dejáis esos mensajes que me han ayudado tanto. Espero que empecéis el año con buen pie y sin lesiones y que los reyes magos os traigan el crono y los kilómetros que les hayáis pedido. Feliz Navidad.  |
|